En muchas ocasiones tanto otros aficionados como yo mismo nos hemos hecho la pregunta, porque los ullatres? que tienen de especial?, en mi caso personal la respuesta esta muy clara, simplemente son especiales, al menos para mi.
Cada ullastre es singular, diferente e irrepetible, esa es la principal cualidad que atesoran estos árboles, el que sean yamadoris es algo que los caracteriza ya que es imposible crear un ullastre con otro procedimiento que no sea el de su recuperación en la montaña donde han crecido y se han formado con el paso de los años.
Su corteza rugosa y abotonada, sus formas sinuosas, su madera muerta y su hoja diminuta les confieren a mi modo de ver unas señas de identidad inconfundibles que pueden proporcionarnos todo un mundo de posibilidades de cara a su formación como bonsái, el paso de los años en la montaña, la climatología y sus difíciles condiciones de vida los han convertido en pequeñas obras de arte vivientes que debemos saber apreciar y valorar en su justa medida.
El ullastre solo podemos encontrarlo en las Islas Baleares y generalmente en cotas elevadas en la montaña. Su irrupción en el mundo del bonsái ha sido lenta pero progresiva y a mi modo de ver de una excepcional riqueza y una mas que valiosa aportación al bonsái español y porque no, cada día mas, a nivel internacional, como en todo hay sus valedores y sus detractores pero creo que para los amantes del buen yamadori y del buen bonsái ya no hay ninguna duda al respecto su confirmación y su adaptación para cultivo.
Solo lamento no haber tenido acceso a ellos antes, mi colección siempre ha estado compuesta en su mayoría por árboles de origen japonés, debo reconocer que en ocasiones mi ansiedad y obstinación por querer cultivar y poseer especies japonesas de difícil adaptación y mantenimiento en mi entorno y hábitat han supuesto pequeñas decepciones y pérdidas de tiempo y trabajo. Es por eso que desde hace 3 o 4 años he incrementado mis ullastres, acebuches y olivos en general por su buen rendimiento y versatibilidad, su generosidad y respuesta como bonsáis en formación es tan grande y a la vez tan segura que cada vez mas me convenzo de que mi dedicación al bonsái será mayoritariamente para ellos. Cada vez son más los aficionados, profesionales y maestros de nuestro país que constatan la valía del ullastre como bonsái. Tampoco han pasado desapercibidos fuera de nuestras fronteras y especialmente en Japón, la admiración de algunos maestros japoneses que han pasado por diversos actos y demostraciones en las islas y la península, esto no hace más que acrecentar la buena reputación que poco a poco se han ganado estos arbolillos. Es indudable que todo esto ha sido gracias a la colaboración y tenacidad de algunos aficionados y profesionales tanto de Baleares como de España.
Como es natural en torno al ullastre ha surgido un mercado algo cerrado y complejo que en ocasiones raya la especulación mas despiadada pero esto es algo que con el tiempo debía de suceder, su enclave natural en las Islas Baleares, su condición de yamadori, su calidad para su cultivo le han convertido en un bonsái de difícil acceso para cualquier aficionado y quien quiera poseer un ullastre de cierta calidad deberá rascarse el bolsillo. Si a esto unimos que los años pasan y encontrar en la montaña árboles apreciables es mas complicado cada vez, tenemos los ingredientes necesarios para que en pocos años sea un material al que solo podrán llegar unos cuantos. En este aspecto para mi es muy importante que los privilegiados que viven en las islas y que en cierta medida tienen en sus manos el futuro de los ullastres como bonsái, gestionen con sabiduría y en su justa medida tanto su recuperación como su venta si llega el caso, soy de la opinión que dejar en la montaña estas pequeñas maravillas es un sacrilegio, también creo que no se trata de expoliar y arrasar la montaña pues creo que para todo hay una medida y una ética.
Así pues estemos atentos en los próximos años y sobre todo habrá que hacerse a la idea de que tampoco es oro todo lo que reluce y que solo valdrá verdaderamente la pena pujar y obstinarnos por aquellos árboles que marquen la diferencia y reúnan las condiciones que colmen nuestras expectativas, la consolidación del ullastre como bonsái es un hecho en el que al menos para mi ya no cabe discusión alguna.
Ya de vuelta de eventos tan importantes como el III Concurso Nacional Museo de Alcobendas y el XIX Congreso Nacional de Bonsái – Murcia 2006 uno tiene la sensación de que estamos en el buen camino,
Es de agradecer el esfuerzo organizativo del museo de Alcobendas y en especial de Luis Vallejo y su equipo, solo una pequeña objeción en lo que a colocación de árboles se refiere, habría sido deseable que todos los árboles expuestos hubiesen estado en idénticas posibilidades y colocación ya que 4 o 5 árboles se vieron algo deslucidos a mi juicio por este tema, dicho esto solo queda esperar que las próximas ediciones sigan por este camino y se pueda seguir mejorando todo lo posible.
En cuanto a Murcia las sensaciones tengo que decir que no fueron las mismas, por supuesto nada que decir al esfuerzo de organización y al bonito lugar elegido, por lo que se refiere a los árboles expuestos el nivel general me pareció inferior a lo visto en Alcobendas, de hecho solo un par de árboles de los de Murcia fueron luego expuestos en Madrid, pienso que en Murcia faltaban muchos árboles y sobre todo una representación mas homogénea de los distintos puntos del Bonsái en España, ahí si creo que la organización debería trabajar mas en ello en el futuro y hacer un esfuerzo de cara al expositor y participante porque sino podemos tener la impresión de encontrarnos mas en un congreso regional que otra cosa.
Por lo concerniente al tan traído y llevado tema de puntuación de los árboles para elegir los ganadores del congreso creo que debería cambiar, pienso que en estos congresos siempre puede y debe haber algún maestro/s con la suficiente experiencia para poder elegir los ganadores con el sistema que se considere oportuno.
Cual de estas dos realidades es la que refleja la verdadera situación del bonsái en nuestro país? Pues no lo se realmente, yo creo que ambas aunque habría que matizar que a mi personalmente me gusta mas la realidad de Madrid, la veo mas frescura, mas renovada y mas actualizada a nuestros días que la de Murcia quizás algo anclada en el pasado y en otra concepción del bonsái, por supuesto que esto es una opinión muy personal y en un tono de critica constructiva.
De todos modos para mi nuestro bonsái goza cada vez mas de mejor salud y calidad, desde luego no todos los aficionados podemos tener y disfrutar ejemplares como algunos de los expuestos en Madrid pero ese debe ser el camino a seguir y el espejo donde debemos mirarnos, solo así con un espíritu de constante aprendizaje y mejora avanzaremos.
Pero no nos engañemos los congresos y grandes exposiciones no dejan de ser realidades algo subjetivas porque después viene la vuelta a nuestros bonsái, al trabajo de base y al trabajo cotidiano que es realmente lo que hará que nuestros árboles evolucionen y mejoren, ya hemos visto que los ejemplares de calidad y que rayan la perfección no es algo que sea inalcanzable o que solo podamos ver en las revistas especializadas, tenemos referencias así que sigámoslas estamos en el buen camino.